Alergia ocular y conjuntivitis

Conjuntivitis en niños y bebés: síntomas, causas y cuándo consultar

La conjuntivitis en niños es la inflamación de la capa que cubre el ojo y el párpado, y se nota por ojo rojo, lagañas y ojos pegados al despertar. Puede ser viral (a menudo con resfrío), bacteriana o alérgica. En bebés, el lagrimeo con legañas puede ser un conducto lacrimal tapado. Consultá al pediatra, y el mismo día si es un recién nacido.

En resumen La conjuntivitis en niños es la inflamación de la capa que cubre el ojo y el párpado, y se nota por ojo rojo, lagañas y ojos pegados al despertar. Puede ser viral (a menudo con resfrío), bacteriana o alérgica. En bebés, el lagrimeo con legañas puede ser un conducto lacrimal tapado. Consultá al pediatra, y el mismo día si es un recién nacido.

Tu hijo se despertó con un ojo rojo y las pestañas pegadas, y no sabés si es conjuntivitis, si se contagia o si hace falta ir a la guardia. En esta guía te contamos cómo reconocerla en chicos y bebés, qué la causa, cómo cuidarlo en casa y qué señales piden consulta urgente.

Puntos clave

  • La conjuntivitis en niños se reconoce por ojo rojo, lagañas, ojos pegados al despertar y lagrimeo; en las formas alérgicas se suma la picazón.
  • Las causas habituales son virus (a menudo con resfrío), bacterias, alergia e irritantes.
  • En un bebé, ojo lagrimeoso y legañas pueden ser un conducto lacrimal tapado y no una conjuntivitis.
  • Una conjuntivitis en las primeras semanas de vida requiere consulta el mismo día.
  • No pongas gotas, pomadas ni remedios caseros sin indicación del pediatra.

¿Cómo se reconoce la conjuntivitis en niños?

Se reconoce por un ojo (o los dos) rojo o rosado, con lagrimeo o secreción, y muchas veces con los párpados pegados al despertar. Los chicos suelen quejarse de que “algo les molesta en el ojo”, y los más pequeños simplemente se frotan, lloran o se ponen irritables.

Los signos que más se ven en casa son estos:

  • Ojo rojo o rosado, de un lado o de los dos.
  • Lagañas: acuosas, mucosas o espesas, que pueden dejar las pestañas apelmazadas.
  • Ojos pegados al despertar, que se abren con dificultad hasta que se limpian.
  • Lagrimeo y sensibilidad a la luz leve.
  • Párpados hinchados, sobre todo por la mañana.
  • Picazón y frotarse los ojos, que orienta más a una causa alérgica.

Si querés el detalle de cada señal y cómo se ve en adultos, lo tenés en la guía de síntomas de conjuntivitis. Acá nos centramos en lo que cambia cuando el paciente es un chico o un bebé.

Un dato práctico: los niños no siempre avisan. Un ojo rojo que aparece de un día para el otro, un chico que se tapa un ojo por la luz o un bebé que tiene un ojo siempre húmedo merecen una mirada atenta.

¿Cuáles son las causas de la conjuntivitis en niños?

Las causas más comunes son virus, bacterias y alergia, y también pueden provocarla irritantes como el cloro de la pileta, el humo o el shampoo. Distinguirlas ayuda a saber qué esperar, pero la confirmación la hace el pediatra. Acá va el resumen; cada tipo se explica en detalle en la guía general de conjuntivitis.

Cuadro de las causas de la conjuntivitis en niños: viral, bacteriana, alérgica e irritativa, con cómo se ve y la pista de cada una

Las cuatro causas de conjuntivitis en niños.

Causa Cómo se ve en un niño Pista Qué hacer
Viral Ojo rojo con lagrimeo y secreción acuosa, a veces un ojo primero y después el otro Suele aparecer con resfrío, dolor de garganta o fiebre leve Limpieza y confort; se cura sola. Consultá igual para confirmar
Bacteriana Secreción espesa, amarillenta o verdosa; párpados pegados al despertar Lagañas abundantes que vuelven enseguida después de limpiar El pediatra decide si hace falta tratamiento
Alérgica Ambos ojos, picazón intensa, lagrimeo, párpados hinchados Estornudos, nariz tapada, coincide con una estación o un ambiente Evitar el desencadenante y consultar para el tratamiento
Irritativa Ojos rojos y llorosos tras la pileta, el humo o un producto Aparece después de la exposición y suele ser en ambos ojos Enjuagar con suero fisiológico y evitar el irritante

La viral es la que más se ve y es muy contagiosa. La bacteriana también se contagia, y la alérgica no. Para profundizar, mirá si la conjuntivitis es contagiosa y cómo funciona la conjuntivitis alérgica.

Un detalle que confunde: una conjuntivitis viral puede empezar con secreción acuosa y, a los pocos días, tener lagañas más espesas. Que haya lagañas amarillas no siempre significa que sea bacteriana. Por eso conviene que la evalúe un profesional y no definirlo a ojo.

¿Por qué un bebé con ojo lloroso y legañas puede no tener conjuntivitis?

Porque en los bebés es frecuente que el conducto lacrimal, el “caminito” por donde drenan las lágrimas hacia la nariz, esté tapado o todavía inmaduro. Se llama obstrucción del conducto lacrimal y es común en los primeros meses de vida.

Las lágrimas no tienen por dónde salir, se acumulan y el ojo se ve húmedo, con lagrimeo constante y legañas que pegan las pestañas. A diferencia de la conjuntivitis, el ojo suele verse de color normal, sin enrojecimiento marcado, aunque las legañas pueden aparecer y volver una y otra vez.

Una pista es que el lagrimeo persiste incluso cuando el bebé está tranquilo y sin resfrío, casi siempre en un solo ojo. En muchos casos se resuelve con el tiempo a medida que el conducto madura.

Si sospechás que es esto, llevalo igual al pediatra. El pediatra indica cómo limpiar y, si corresponde, cómo hacer el masaje sobre el costado de la nariz. No lo hagas por tu cuenta sin que te lo enseñen. El conducto tapado puede infectarse: si el ojo se pone rojo, el párpado se hincha o la secreción se vuelve espesa, hay que consultar pronto.

¿Qué pasa con la conjuntivitis en recién nacidos?

La conjuntivitis en recién nacidos, llamada conjuntivitis neonatal, es una situación que se evalúa siempre con un médico y sin demora. En las primeras semanas de vida el sistema de defensas todavía es inmaduro y algunas infecciones pueden avanzar rápido o comprometer la visión.

Recién nacido con ojos rojos o con secreción: consultá el mismo día. Si tu bebé tiene pocas semanas de vida y presenta ojos rojos, párpados hinchados o secreción, llamá al pediatra o acudí a la guardia ese mismo día. No esperes a ver si mejora y no uses gotas ni pomadas por tu cuenta. Si además tiene fiebre, está decaído o rechaza el pecho o la mamadera, andá directamente a la guardia.

Las causas pueden ser infecciones adquiridas en el parto o poco después, o una reacción a irritantes. Qué lo provoca y cómo se trata lo determina el equipo médico, según cada caso. Para vos, lo importante es no demorar la consulta.

Una ayuda: mencionale al médico cómo fue el parto y los controles del embarazo, porque esa información orienta el estudio.

¿Cómo cuidar a un niño con conjuntivitis en casa?

Con higiene cuidadosa, limpieza suave de las secreciones y medidas para no contagiar al resto, siempre dentro de lo que indique el pediatra. Estos cuidados alivian pero no reemplazan la consulta.

  1. Lavate las manos antes y después de tocar los ojos del chico, y lavale las manos a él con frecuencia.
  2. Limpiá con gasa o algodón limpio, humedecido en suero fisiológico o agua hervida y enfriada.
  3. Pasalo desde el lado de la nariz hacia afuera, con un movimiento suave, sin apretar.
  4. Usá una gasa nueva para cada ojo y para cada pasada, y descartala enseguida.
  5. Toalla y almohada propias, y cambiá la funda de la almohada mientras dure el cuadro.
  6. Uñas cortas y manos limpias, para que si se frota los ojos no los lastime.

Lo más difícil es evitar que se frote los ojos. Distraerlo, ofrecerle algo para hacer con las manos y recordarle con cariño que no se toque ayuda bastante. En los bebés, a veces se les ponen mitones o se les mantienen las manos limpias y las uñas bien cortas.

Para limpiar mejor. Si las lagañas están secas y pegadas, apoyá unos segundos una gasa húmeda sobre el párpado cerrado para ablandarlas antes de limpiar. No las arranques ni frotes.

No compartas toallas, almohadas, peluches de cuna ni maquillaje con el chico, y cuidá que los hermanos no usen sus cosas. Si tiene lentes de contacto, que no los use hasta que lo autorice el oftalmólogo.

¿Qué no hay que hacerle a un niño con conjuntivitis?

No hay que ponerle gotas, pomadas ni remedios caseros por cuenta propia. Aunque parezcan inofensivos, pueden demorar el diagnóstico o empeorar el cuadro.

  • No uses gotas que te sobraron de otra conjuntivitis ni las de otro miembro de la familia. Las gotas con corticoides pueden empeorar algunas infecciones y deben ser indicadas por un médico.
  • No uses pomadas sin indicación.
  • No uses té de manzanilla, leche materna ni otros remedios caseros sobre los ojos: no son estériles y pueden agregar gérmenes o irritar.
  • No pidas antibióticos por las dudas. Solo los indica el médico cuando considera que hace falta, y no sirven contra los virus.
  • No lo mandes a la escuela con ojos con secreción sin consultar.
  • No dejes que se frote ni lo tapes con parches sin indicación.

Si querés entender qué hace cada tipo de gota y por qué no son intercambiables, mirá la guía de gotas para conjuntivitis.

¿Cuándo puede volver al jardín o a la escuela un niño con conjuntivitis?

Eso lo define el pediatra según la causa y cómo evoluciona el chico: consultá cuándo puede volver y respetá las normas de la institución. Cada jardín y cada escuela tienen sus reglas, y es común que pidan un certificado.

La conjuntivitis viral y la bacteriana se transmiten por contacto directo, por las manos y por objetos compartidos. En los jardines se propagan con facilidad porque los chicos juegan juntos y se tocan la cara todo el tiempo. La alérgica no se contagia. El detalle completo está en el artículo sobre si la conjuntivitis es contagiosa.

Mientras tanto, lo que más ayuda a frenar el contagio es el lavado de manos frecuente con agua y jabón, tanto para el chico como para quienes lo cuidan, y no compartir toallas. En cuanto a los plazos de recuperación, varían según la causa; podés verlos en cuánto dura la conjuntivitis.

Avisá al jardín cuando el chico tenga conjuntivitis. Así pueden estar atentos a otros casos y reforzar la higiene en el grupo.

¿A qué médico llevar a un niño con conjuntivitis?

Primero al pediatra, que evalúa el ojo, define la causa probable y decide si hace falta tratamiento. Si el cuadro es complejo, no mejora o hay dudas, el pediatra puede derivar a un oftalmólogo infantil, el especialista en los ojos de los chicos.

Si el chico tiene los ojos rojos y con picazón cada primavera o cada vez que está en contacto con polvo, mascotas o pólenes, conviene hablarlo con el pediatra y evaluar la consulta con un alergista. Estos cuadros suelen acompañarse de estornudos y nariz tapada, por lo que puede haber una rinitis alérgica de fondo. Para el panorama general, mirá alergias en niños y alergia en los ojos.

¿Cuándo consultar por una conjuntivitis en niños?

Conviene consultar siempre que un niño tenga un ojo rojo con secreción, y de urgencia si aparece alguna señal de alarma. Ante la duda con un bebé, consultá.

Consultá de urgencia (guardia) si el chico tiene: dolor ocular intenso; sensibilidad marcada a la luz; disminución de la visión o un ojo que no puede abrir; hinchazón y enrojecimiento del párpado con fiebre, que puede indicar una infección más profunda; un golpe en el ojo o la sospecha de un cuerpo extraño; o si es un recién nacido. También si usa lentes de contacto, o si los síntomas empeoran o no mejoran en pocos días.

Fuera de esas situaciones, pedí turno con el pediatra si el ojo rojo dura más de un par de días, si vuelve seguido o si el chico se ve molesto. Llevá anotado desde cuándo está, si hay fiebre o resfrío y qué le diste, para que la consulta rinda más.

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Preguntas frecuentes

¿La conjuntivitis en niños siempre es contagiosa?

No. La viral y la bacteriana se contagian, sobre todo por las manos y los objetos compartidos, pero la alérgica y la irritativa no. Como a simple vista es difícil distinguirlas, conviene extremar el lavado de manos y consultar al pediatra para saber de qué tipo es.

¿Cómo saber si mi bebé tiene conjuntivitis o el conducto lagrimal tapado?

Cuando el conducto está tapado, el bebé suele tener un ojo lagrimoso y con legañas, pero sin enrojecimiento marcado. En la conjuntivitis el ojo se ve rojo y la secreción es más abundante. Como pueden confundirse, el pediatra debe examinarlo y decir qué hacer.

¿Cuánto dura la conjuntivitis en niños?

Depende de la causa. La viral suele mejorar en una a tres semanas y la bacteriana en alrededor de una semana, mientras que la alérgica dura lo que dure la exposición al desencadenante. Si no mejora en pocos días o empeora, hay que volver a consultar.

¿Puedo usar leche materna o manzanilla para la conjuntivitis de mi hijo?

No. Ni la leche materna ni la manzanilla son estériles y pueden agregar gérmenes o irritar el ojo, por lo que no están indicadas. Para limpiar, usá gasa limpia con suero fisiológico o agua hervida y enfriada, y consultá al pediatra por el tratamiento.

¿Hay que dar antibiótico a un niño con conjuntivitis?

No siempre. Los antibióticos solo sirven en las conjuntivitis bacterianas y los indica el médico cuando lo considera necesario. No actúan contra los virus ni contra las alergias, y usarlos sin indicación puede demorar el diagnóstico correcto.

¿Mi hijo con conjuntivitis puede ir al jardín?

Depende de la causa y de cómo esté. Consultá al pediatra cuándo puede volver y respetá las normas de la institución, que suelen pedir que no haya secreción activa. Si es alérgica no se contagia, pero igual conviene confirmar el diagnóstico.


Esta información tiene fines educativos y no reemplaza la consulta médica.

Fuentes: Fuentes: Sociedad Argentina de Pediatría, Sociedad Argentina de Oftalmología, American Academy of Pediatrics, American Academy of Ophthalmology, CDC y Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica.

Este sitio ofrece información de salud con fines educativos. No reemplaza la consulta con un profesional médico. Si tenés síntomas persistentes o preocupantes, consultá a un alergista.