En resumen Las vacunas para la alergia son la inmunoterapia, que se administra por dos vías: inyecciones subcutáneas (SCIT) en el consultorio, o gotas y comprimidos sublinguales (SLIT), mayormente en casa. La subcutánea requiere supervisión por el riesgo de reacción sistémica; la sublingual es en general más segura, pero de toma diaria. Ambas requieren habitualmente entre 3 y 5 años de tratamiento. La elección la define un alergista después de confirmar la sensibilización con un prick test u otro test de alergia.

Cuando un alergista propone “vacunas para la alergia”, en realidad se refiere a la inmunoterapia, y existen dos formas principales de administrarla: inyecciones subcutáneas en el consultorio, o gotas y comprimidos debajo de la lengua para tomar en casa. Ninguna es universalmente “mejor”: la elección depende del alérgeno, la edad y la constancia de cada paciente.

¿Qué es la inmunoterapia para la alergia?

La inmunoterapia consiste en exponer al organismo a dosis crecientes y controladas del alérgeno al que es sensible, para que el sistema inmune “aprenda” a tolerarlo. Es, según coinciden especialistas citados internacionalmente, el único tratamiento capaz de modificar el curso de la enfermedad alérgica en lugar de solo controlar el síntoma, con beneficios que pueden mantenerse incluso después de terminar el tratamiento.

Inmunoterapia subcutánea (SCIT)

Es la vía clásica, con más de 100 años de uso: se administra mediante inyecciones debajo de la piel, aplicadas en el consultorio bajo supervisión médica por el riesgo —poco frecuente pero real— de reacciones alérgicas a la propia inyección. Suele tener una fase inicial de dosis crecientes (semanal o quincenal) seguida de una fase de mantenimiento, generalmente mensual.

Inmunoterapia sublingual (SLIT)

Consiste en gotas o comprimidos que se colocan debajo de la lengua, y que en muchos esquemas se pueden tomar en casa después de la primera dosis supervisada. Es considerada, en general, más segura en cuanto al riesgo de reacciones sistémicas, aunque requiere una dosis acumulada mucho mayor que la vía subcutánea para lograr un efecto comparable.

¿Qué diferencia hay entre inmunoterapia sublingual y subcutánea?

Subcutánea (SCIT) Sublingual (SLIT)
Administración Inyección en consultorio Gotas o comprimidos, mayormente en casa
Frecuencia Semanal a mensual según fase Diaria
Perfil de seguridad Mayor riesgo de reacción sistémica; requiere supervisión Generalmente más seguro
Adherencia reportada Mayor en estudios de vida real Más variable, depende de la constancia diaria
Alérgenos disponibles Mayor variedad, incluye venenos de insectos Más limitado, principalmente ácaros y pólenes

Cuál suele elegirse según el caso

Un análisis de datos de vida real sobre alergia al polen mostró que, considerando la adherencia a los dos años de tratamiento, la vía subcutánea alcanzó entre 60% y 62% de cumplimiento frente a 30%-37% en la vía sublingual, lo que refleja que la constancia diaria de la SLIT es, en la práctica, más difícil de sostener para muchos pacientes. Por otro lado, la SLIT suele preferirse en niños o personas que priorizan evitar inyecciones frecuentes, siempre que el alérgeno esté disponible en esa presentación.

¿Cuánto dura el tratamiento de inmunoterapia para la alergia?

Ambas modalidades requieren tratamientos prolongados, habitualmente entre 3 y 5 años, para lograr un efecto duradero más allá de la suspensión. Ver el detalle de costos y cobertura en cuánto cuesta la inmunoterapia en Argentina y qué cubren las obras sociales.

Cuándo consultar

La decisión entre SCIT y SLIT, y si la inmunoterapia es apropiada en tu caso, la define un alergista después de confirmar la sensibilización con un prick test u otro test de alergia, considerando el alérgeno específico, la edad y las preferencias del paciente.

Preguntas frecuentes

¿La inmunoterapia sublingual es menos efectiva que la inyectable?

La subcutánea suele mostrar un aumento más rápido de los marcadores inmunológicos asociados a la tolerancia, pero la sublingual cuenta con evidencia sólida de eficacia para alérgenos como ácaros y pólenes, con un perfil de seguridad favorable.

¿Puedo cambiar de subcutánea a sublingual a mitad de tratamiento?

Es una decisión que debe evaluar el alergista tratante, considerando el alérgeno, el tiempo ya cumplido de tratamiento y la disponibilidad de la presentación sublingual para ese alérgeno específico.

¿Los beneficios se mantienen después de terminar el tratamiento?

Sí, esa es una de las principales ventajas de la inmunoterapia frente al tratamiento sintomático: los estudios muestran mejoría que persiste incluso años después de finalizado el esquema completo.


Esta información tiene fines educativos y no reemplaza la consulta médica.

Fuentes: ANMAT (vademécum de medicamentos de venta libre en Argentina), Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC).


Revisado médicamente por Carlos Cristóbal Médico especialista en Alergia e Inmunología Clínica Este contenido sigue nuestras pautas editoriales.

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