Si ya perdiste la cuenta de cuántas cajas de antihistamínicos compraste este año, esta página te interesa. Existe un tratamiento que no se limita a tapar el síntoma temporada tras temporada, sino que va directo a la causa. No es magia ni es instantáneo, pero para mucha gente cambió por completo su relación con la alergia.

Puntos clave

  • La inmunoterapia es el único tratamiento disponible que modifica la respuesta del sistema inmune frente al alérgeno, en lugar de solo controlar los síntomas.
  • Está indicada principalmente para rinitis alérgica, asma alérgica y alergia a picaduras de insectos, cuando el alérgeno responsable está claramente identificado.
  • El tratamiento dura, en promedio, alrededor de 3 años, ya sea en forma de gotas/comprimidos sublinguales o inyecciones.
  • Reduce significativamente los síntomas, la necesidad de medicación, y el riesgo de desarrollar nuevas alergias o asma en pacientes con rinitis no tratada.
  • Sus beneficios pueden mantenerse durante años después de finalizado el tratamiento.

¿Qué es la inmunoterapia?

La inmunoterapia (también conocida como “vacuna para la alergia” o, en términos más técnicos, hiposensibilización) es un tratamiento que consiste en administrar dosis crecientes y luego de mantenimiento del alérgeno específico al que una persona es sensible, con el objetivo de que el sistema inmune “aprenda” a tolerarlo en lugar de reaccionar de forma exagerada.

A diferencia de los antihistamínicos o los corticoides, que alivian los síntomas mientras se están tomando, la inmunoterapia busca un cambio más duradero en la forma en que el cuerpo responde al alérgeno.

¿Para qué condiciones está indicada?

Condición Nivel de evidencia
Rinitis alérgica Alto — una de las indicaciones más respaldadas
Asma alérgica Alto, en casos seleccionados con alérgeno identificado
Alergia a picaduras de insectos (abejas, avispas) Alto, especialmente tras reacciones severas
Urticaria crónica (en casos seleccionados) Variable, depende de si coexiste alergia respiratoria
Dermatitis atópica (en casos seleccionados) Variable, cuando coexiste sensibilización a ácaros u otros alérgenos

Formas de administración

1. Inmunoterapia sublingual (SLIT)

Se administra en forma de gotas o comprimidos que se disuelven debajo de la lengua. La primera dosis suele tomarse bajo supervisión médica en el consultorio, y las siguientes se continúan en casa, de forma diaria.

Ventajas: cómoda, no requiere inyecciones, se puede tomar en casa.

2. Inmunoterapia subcutánea (SCIT)

Se administra mediante inyecciones, aplicadas en el consultorio del alergista en intervalos regulares.

Fase Frecuencia
Inicial (aumento de dosis) Una o dos veces por semana
Mantenimiento Cada 4-6 semanas, una vez alcanzada la dosis objetivo

¿Cómo se elige entre SLIT y SCIT?

La elección depende de varios factores que el alergista evalúa junto con el paciente:

  • Edad del paciente
  • Tipo de alérgeno (algunos extractos están más estandarizados para una u otra vía)
  • Preferencia personal (algunas personas prefieren evitar inyecciones)
  • Condición de salud general

¿Cuánto dura el tratamiento?

La inmunoterapia es un compromiso a mediano-largo plazo: se recomienda mantenerla durante aproximadamente 3 años para lograr un efecto duradero. Interrumpirla antes de tiempo reduce las chances de obtener beneficios a largo plazo.

Beneficios documentados

  • Reducción significativa de los síntomas de rinitis y asma
  • Menor necesidad de medicación sintomática (antihistamínicos, corticoides)
  • Reducción del riesgo de desarrollar asma en pacientes con rinitis alérgica no tratada
  • Menor probabilidad de desarrollar nuevas sensibilizaciones a otros alérgenos
  • Los beneficios pueden mantenerse incluso años después de haber finalizado el tratamiento — a diferencia de los tratamientos sintomáticos, cuyo efecto termina apenas se deja de tomar la medicación

¿Es para todos?

No necesariamente. La inmunoterapia está indicada cuando:

  • Existe un alérgeno claramente identificado mediante test de alergia
  • Los síntomas son significativos y afectan la calidad de vida
  • La evitación del alérgeno no es suficiente o no es posible
  • No hay contraindicaciones médicas que el alergista deba evaluar

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Preguntas frecuentes

¿La inmunoterapia cura la alergia? No es una “cura” en el sentido de eliminar completamente la predisposición alérgica, pero es el tratamiento más cercano a modificar la causa de fondo, con beneficios que pueden durar años.

¿Duele la inmunoterapia subcutánea? Es una inyección convencional; la molestia es similar a la de cualquier inyección, y el riesgo de reacciones se minimiza con la supervisión médica durante y después de cada aplicación.

¿Puedo empezar inmunoterapia sin haberme hecho un test de alergia? No. Es imprescindible identificar primero el alérgeno específico responsable, ya que el tratamiento se elabora específicamente para esa sustancia.

¿La inmunoterapia tiene efectos secundarios? Pueden presentarse reacciones locales leves (picazón en la boca con SLIT, o enrojecimiento en el sitio de inyección con SCIT). Las reacciones más serias son infrecuentes, y por eso el tratamiento siempre se inicia y supervisa en un consultorio médico.

¿Sirve para alergias alimentarias? La inmunoterapia para alergias alimentarias existe pero es un campo distinto, con protocolos específicos y todavía más limitado en disponibilidad. Consultá con tu alergista sobre las opciones actuales para tu caso particular.


Esta información tiene fines educativos y no reemplaza la consulta médica. El inicio y seguimiento de la inmunoterapia debe ser siempre realizado por un médico especialista en alergia e inmunología.

Fuentes: Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC), European Academy of Allergy and Clinical Immunology (EAACI), Allergic Rhinitis and its Impact on Asthma (ARIA) Guidelines, World Allergy Organization (WAO).

Revisado médicamente por Carlos Cristóbal Médico especialista en Alergia e Inmunología Clínica Este contenido sigue nuestras pautas editoriales.